Mecanismos de protección y prevención

El análisis de riesgos es un concepto que ha ido evolucionando y creciendo desde los años 60 del pasado siglo. La mayor complejidad de las empresas, la maduración de los sectores, la evolución técnica del mercado asegurador…, han obligado a desarrollar nuevos mecanismos de protección, prevención y aseguramiento.

La gestión del riesgo es día a día más compleja y técnica, y exige la intervención de expertos gerentes de riesgos que ayuden en la gestión del riesgo en la empresa, y que minimicen los efectos negativos de los accidentes o siniestros que afecten a la empresa, al menor coste posible. Ayuda a evitar costes, procedimientos innecesarios y gestionar oportunidades. La gestión de riesgos corporativos sirve de ayuda para la toma de decisiones en la entidad, sus técnicas se aplican a la hora de decidir las estrategias.

La gestión de riesgos corporativos permite:

  • Mantener la actividad de la empresa dentro de la legalidad.
  • Disminuir la inseguridad en la toma de decisiones hasta límites tolerables para la empresa, reduciendo los riesgos más allá del mercado de seguros.
  • Mejorar la seguridad en las condiciones de trabajo del personal, mejorando la productividad.
  • Asegurar la supervivencia de la empresa frente a los riesgos catastróficos, por muy insignificante que sea su frecuencia.
  • Facilitar la continuidad de la actividad empresarial tras un siniestro.
  • Facilitar la estabilidad de los planes operativos de la empresa tras un siniestro.

Aunque la gestión del riesgo es una actividad propia de la empresa, LLERANDI aporta su experiencia, conocimientos y especialización en las fases más críticas de este proceso, así como orientación en el resto de fases:

ÁMBITO DE ACTUACIÓN DE LLERANDI
  • AMBIENTE INTERNO

Filosofía de la gestión de riesgos. Cultura de riesgo. Consejo de administración/dirección. Integridad y valores éticos. Compromiso de competencia. Estructura organizativa. Asignación de autoridad y responsabilidad. Políticas y prácticas en materia de recursos humanos.

  • ESTABLECIMIENTO DE OBJETIVOS

Objetivos estratégicos. Objetivos relacionados. Objetivos seleccionados. Riesgo aceptado. Tolerancia al riesgo.

  • IDENTIFICACIÓN DE ACONTECIMIENTOS

Acontecimientos. Factores de influencia estratégica y de objetivos. Metodologías y técnicas. Acontecimientos interdependientes. Categorías de acontecimientos. Riesgos y oportunidades.

  • EVALUACIÓN DE RIESGOS

Riesgo inherente y residual. Probabilidad e impacto. Fuentes de datos. Técnicas de evaluación. Correlación entre acontecimientos.

  • RESPUESTA A LOS RIESGOS

Evaluación de posibles respuestas. Selección de respuestas. Perspectiva de cartera.

  • ACTIVIDADES DE CONTROL

Integración de la respuesta al riesgo. Tipos de actividades de control. Políticas y procedimientos. Controles de los sistemas de información. Controles específicos de la entidad.

  • INFORMACIÓN Y COMUNICACIÓN

Información. Comunicación.

  • SUPERVISIÓN

Actividades permanentes de supervisión. Evaluaciones independientes. Comunicación de deficiencias.

La evaluación de los riesgos debe realizarse en función de la probabilidad o frecuencia de ocurrencia y del impacto o intensidad del daño que puedan llegar a producir. Su análisis debe ser racional y cuidadoso, y tener en cuenta un horizonte temporal acorde con la estrategia y objetivos de la entidad.

Una vez identificados y evaluados, debe establecerse una estrategia de respuesta:

Evitar

 

Supone dejar de realizar la actividad que genere el riesgo. Por ejemplo, cuando una entidad transportista decide no continuar con su expansión geográfica y se centra en el desarrollo de su especialización de servicios.

Reducir

Tratamos de reducir el impacto o la probabilidad en caso de que el riesgo ocurra, o incluso de reducir ambos a un mismo tiempo. Esta es una de las más típicas decisiones empresariales cotidianas, como por ejemplo, la prevención de riesgos; que los conductores realicen una revisión de sus vehículos antes de comenzar un viaje.

Compartir

La probabilidad o impacto del riesgo se traslada de titular, al menos en parte. Las técnicas más comunes de compartir riesgos son las de la utilización de pólizas de seguros, la realización de operaciones de cobertura, o incluso la exteriorización de la actividad objeto de riesgo. El riesgo de gestión fraudulenta de los gestos comerciales en el caso de falta de mercancía podría evitarse si el delegado de la agencia tuviese que trasladar a un tercero la ocurrencia del daño, y no pudiera aplicar descuentos a sus facturas si no es con el visto bueno del departamento de operaciones de la entidad de transportes.

Aceptar

Aceptar un riesgo es asumir que puede ocurrir, y saber que la entidad tiene recursos suficientes para hacer frente al mismo, y le resulta más ventajoso que aplicar cualquiera de las reglas anteriormente descritas.

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