El contrato de transportes nacionales de mercancías terrestres por carretera o por ferrocarril se documenta en la carta de porte y está regulado por la Ley 15/2009 del contrato de Transporte Terrestre de Mercancías. El sistema de responsabilidad del transportista que establece esta legislación es el de responsabilidad por culpa con inversión de la carga de la prueba.

 
Son hechos generadores de la responsabilidad del transportista:

  • Pérdida total de la mercancía transportada
  • Pérdida parcial de la mercancía transportada
  • Daños o averías en la mercancía transportada
  • Retrasos en la entrega

Y el transportista de la mercancía está sujeto a esta responsabilidad desde la recepción de la mercancía y hasta que esta se entrega al destinatario.
El límite de indemnización por pérdidas y averías asciende a un tercio del IPREM por día y por kg, en tanto que en caso de retrasos se limita al precio del transporte.
Existen en la ley determinados supuestos que exoneran de responsabilidad al transportista, si bien es el mismo transportista quien debe probar esa exoneración.
También se determinan en la ley los plazos de reclamación de los daños o pérdidas, y establece que serán en el momento de la entrega si se trata de daños aparentes, o hasta 7 días después si no lo son. Los retrasos pueden reclamarse hasta 21 días tras la entrega.
Esta responsabilidad prescribe al año, si bien el período se extiende a dos años en caso de dolo.
El seguro de transportes de mercancías terrestres por carretera o el seguro de transportes de mercancías terrestres por ferrocarril consisten en otorgar a las mercancías transportadas una protección frente a los daños que puedan surgir durante su transporte o almacenamiento. Teniendo en cuenta que en España el tráfico terrestre de mercancías terrestres representa en torno al 94% del total de movimiento de mercancías, disponer de un seguro para este tipo de transporte resulta fundamental.
El seguro de transportes de mercancías terrestres, no sólo puede dar cobertura a la responsabilidad legal del transportista, sino que se adapta a los pactos que superándola puedan fijarse entre el transportista y el propietario de la mercancía.
Contratar un seguro de transportes terrestres de mercancías puede ser la garantía que permita obtener y mantener clientes, y por tanto, la continuidad de un negocio.
El seguro de transportes de mercancías terrestres se extiende también al ámbito internacional, en el que el marco legislativo de responsabilidad legal del transportista se regula por el Convenio relativo al contrato de transporte internacional de mercancía por carretera CMR 19-5-56 . Convenio al que España se adhirió en septiembre de 1973.
En el caso del transporte terrestre de mercancías internacionales por carretera, el límite de indemnización por pérdidas y averías asciende a 8.33 unidades de cuenta o derechos especiales de giro (special drawing rights) por kilogramo bruto de peso siniestrado.
Los seguros de transportes terrestres de mercancías internacionales por carretera han de tener en cuenta también el destino de la mercancía.
Especial cuidado debe plantearse en la tipología de la mercancía transportada, que, en ocasiones puede ser objeto de exclusión en el seguro de transportes terrestres de mercancías, exclusión de se puede salvar con el asesoramiento de Llerandi.
Más información en “Seguros de transportes de mercancías terrestres por carretera” y en “Seguros de transportes de mercancías terrestres por ferrocarril”

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